Por Eddy E. Suero Castillo-. En la sociedad dominicana actual, estamos siendo testigos de un fenómeno preocupante que podría definirse como una forma de pobreza mental o crisis de identidad. Se ha vuelto común observar cómo una gran mayoría de mujeres han caído en la trampa del espejismo de la moda, priorizando la competencia visual sobre su esencia humana. El verdadero sentido de la vida, el intelecto y el conocimiento parecen haber sido desplazados por una obsesión superficial, donde lo importante no es ser, sino parecer. Esta desconexión con la realidad interna ha llevado a muchas a vivir en una carrera interminable por “romperle los ojos a las demás” olvidando que la verdadera riqueza de una persona reside en su mente y no en su apariencia fabricada.

Es lamentable ver cómo la belleza natural, que históricamente ha distinguido a la mujer de nuestra tierra, es sistemáticamente ocultada o destruida. El caso del cabello es quizás el ejemplo más visible y penoso: mujeres con cabelleras hermosas y saludables deciden recortarlas o cubrirlas por completo para lucir pelos postizos, convirtiendo lo artificial en una norma de estatus. Esta tendencia se extiende a las pestañas, que en ocasiones son tan exageradas que dificultan la expresión natural de la mirada, y a las cejas, que son sepultadas bajo tintes y diseños artificiales que borran la gestualidad auténtica del rostro.

Esta transformación no se detiene en los detalles faciales; ha escalado a intervenciones corporales drásticas que buscan alcanzar un estándar de perfección ficticia. El uso de silicona en senos y glúteos se ha convertido en una práctica tan extendida que un gran porcentaje de la población femenina parece estar “falsificada”. Lo más inquietante es que este esfuerzo no busca necesariamente la aprobación masculina, sino que nace de una rivalidad interna entre mujeres. Se compite por quién tiene el material más caro o el procedimiento más reciente, evidenciando una falta total de autoaceptación y un miedo profundo a mostrarse tal cual son ante el mundo.

 

El resultado de esta dinámica es una sociedad donde la autenticidad es una especie en extinción. Al preferir ser una versión postiza antes que una mujer real, se envía un mensaje devastador a las nuevas generaciones: que lo natural no es suficiente y que la validación solo se obtiene a través de lo externo. Esta mentalidad de “mejor falsificada que la otra” vacía de contenido el cerebro y el alma, dejando tras de sí una estela de uniformidad artificial donde se pierde la riqueza de la individualidad y la dignidad de envejecer o lucir con orgullo lo que la naturaleza nos otorgó.

Para enfrentar esta degradación cultural, es imperativo iniciar una campaña de concienciación que promueva la autoaceptación y el valor de lo natural. La solución comienza con la educación emocional desde el hogar y las escuelas, enseñando a las niñas que su valor no depende de una talla de silicona ni del costo de una extensión de cabello. Se recomienda a las mujeres dominicanas hacer un alto en el camino y reencontrarse con su esencia, invirtiendo más en el cultivo del espíritu y el intelecto que en lo estético. Necesitamos volver a admirar la belleza que no se compra en una clínica ni se pega en un salón, rescatando la confianza propia para lograr una sociedad más sana, real y menos dependiente de las apariencias vacías.

 

Artículo anteriorEl Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que el comportamiento del dólar estadounidense frente al peso dominicano se mantuvo estable durante el año 2025, pese a un entorno internacional marcado por altos niveles de incertidumbre financiera y geopolítica. De acuerdo con la entidad monetaria, la tasa de cambio promedio ponderada de venta cerró el 31 de diciembre en RD$63.30 por dólar, lo que representó una depreciación acumulada de apenas 3.13 % con respecto a 2024, inferior al 5.00 % registrado al cierre del año anterior. En tanto, la tasa de compra promedio ponderada se ubicó en RD$62.90 por dólar. El Banco Central señaló que, en promedio, la cotización del dólar durante 2025 fue de RD$61.99, un nivel que se colocó por debajo de las proyecciones oficiales del marco macroeconómico, que estimaban una tasa promedio de RD$63.11 y una depreciación cercana al 5.50 % para el período. RELACIONADAS Dólar a la venta se mantiene en torno a RD$63.40 en la banca dominicana tras recorte de la Fed Finanzas Dólar a la venta se mantiene en torno a RD$63.40 en la banca dominicana tras recorte de la Fed El dólar aumenta su cotización frente al peso dominicano Macroeconomía El dólar aumenta su cotización frente al peso dominicano El dólar ronda los 63.90 pesos en la banca comercial este 24 de diciembre Finanzas El dólar ronda los 63.90 pesos en la banca comercial este 24 de diciembre «Estos resultados se ubicaron por debajo de lo proyectado en el marco macroeconómico correspondiente al 2025 por el Ministerio de Hacienda y Economía, el cual contemplaba una tasa de cambio promedio del RD$63.11 y depreciación cercana al 5.50 % para este período», indicó en un comunicado. Motivos del comportamiento cambiario La institución explicó que este comportamiento del tipo de cambio estuvo respaldado por la fortaleza de los fundamentos macroeconómicos del país, el dinamismo de los sectores generadores de divisas y la efectividad de las políticas monetaria y cambiaria implementadas.
Artículo siguienteEl crecimiento desaceleró en 2025
Jenchy Suero
Jenchy Suero, es un comunicador de la Republica Dominicana, que se ha desempeñado en los medios de comunicación, tanto el Radio, la Televisión y como columnista de periódicos. Comprometido con la verdad, la moral y la buena honra; siempre apegado a los más sanos y puros intereses del pueblo dominicano.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí