La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, cumple este jueves sus primeros 100 días de Gobierno, marcados por el despliegue militar para combatir el crimen organizado, el endurecimiento de las medidas penitenciarias y un acercamiento político a Estados Unidos mediante su adhesión al Escudo de las Américas.
Sin embargo, las medidas aplicadas no han conseguido una reducción sostenida de los homicidios, mientras su popularidad también ha experimentado un descenso. Según la encuestadora Ipsos, la aprobación de la mandataria pasó de un 57 % al inicio de su gestión a un 40 % en octubre, mientras que el rechazo aumentó del 25 % al 49 %.
Bajo el lema «Vuelve el orden», Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), asumió la Presidencia el pasado 28 de julio, con la promesa de enfrentar la inseguridad, una de las principales preocupaciones de los peruanos.
Entre las medidas impulsadas por su administración figura la posibilidad de declarar a las bandas criminales como «grupos hostiles», lo que permitiría a las Fuerzas Armadas enfrentarlas sin necesidad de establecer un estado de excepción. También contempla flexibilizar las normas sobre el uso de la fuerza por parte de los organismos de seguridad.
En materia penitenciaria, el Gobierno ha desplegado militares para custodiar los accesos de varias cárceles y ha realizado requisas que recuerdan al modelo aplicado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. Estas acciones han generado críticas por la denominada «bukelización» de la política carcelaria peruana.
Como parte de ese acercamiento, Fujimori visitó recientemente El Salvador, donde recorrió el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel que alberga a miles de pandilleros. Durante el encuentro, Bukele le advirtió que reproducir ese modelo en otros países no necesariamente garantiza los mismos resultados.
En el ámbito internacional, la mandataria concretó la adhesión de Perú al Escudo de las Américas, una coalición impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump para fortalecer la cooperación regional contra el crimen organizado transnacional.
Asimismo, inició gestiones para restablecer las relaciones diplomáticas con México, Colombia y Venezuela, interrumpidas durante la crisis política que siguió al encarcelamiento del expresidente Pedro Castillo.
Fujimori también ha reivindicado la actuación de policías y militares durante el conflicto armado interno (1980-2000), en el que enfrentaron a organizaciones como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Sus declaraciones sobre las investigaciones por violaciones de derechos humanos durante ese período han provocado diferencias con la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello.







